El Gran Meliá Victoria ofrece unas impresionantes vistas del perfil del centro histórico de Palma de Mallorca y de la bahía que se extiende a lo largo de la costa, e invita a los huéspedes a dejarse seducir por las sinuosas calles de la ciudad, vestigios del siglo XVI mallorquín, o los innumerables yates y veleros repartidos por toda la bahía.